NUEVOS TIEMPOS, NUEVOS MODELOS DE DESPACHOS DE ABOGADOS
FERNANDO ESCURA. Presidente de HISPAJURIS
El ejercicio de la profesión de abogado ha cambiado radicalmente, tanto por el contexto de crisis como por factores corporativos de la abogacía (laboralización, liberalización de nuestra profesión - que casi restringe nuestras competencias exclusivas al ámbito judicial -, el futuro convenio colectivo para el sector, etc). Y, con independencia de todo ello, además, por la globalización.

Los mayores cambios, si bien afectan en gran medida a los abogados individuales, los que están sufriendo una verdadera transformación son los bufetes de abogados que han de asumir su conversión, de estructuras tradicionales, en verdaderas empresas; y, todo ello, en un proceso de penetración de grandes firmas extranjeras, principalmente vinculadas a firmas auditoras, al que se suma el que las grandes firmas jurídicas cada día más se dirigen a un segmento de mercado tradicionalmente copado por el pequeño y mediano despacho, a fin de poder mantener sus estructuras, dada la actual crisis económica y la globalización de las empresas.
La empresa, como cliente, a su vez, demanda amplitud del servicio, en especialidades y territorialidad, y, todo ello, a unos mejores precios.
A los efectos de abordar los nuevos retos de competitividad, especialización y territorialidad, los bufetes de abogados ya no podemos apostar exclusivamente por el crecimiento desde dentro, en un ámbito local y de forma independiente.
El despacho local, sea pequeño, mediano o grande, es decir, con independencia de su tamaño en número de abogados, si no es capaz de acceder al mercado global, tiene su futuro totalmente condicionado.
Ante la imposibilidad de un crecimiento desde dentro, las redes de abogados adquieren una nueva importancia en el mercado jurídico global, pero, a diferencia de las redes existentes tradicionalmente, en este momento no vale cualquier red para competir en el mercado actual. La red con enfoque asociacionista para favorecer el intercambio de opiniones entre sus profesionales, o sin la integración necesaria y sin voluntad de prestar servicios en el mercado no sirve en las actuales circunstancias. Con los actuales cambios las redes deben convertirse en verdaderos despachos integrados, capaces de prestar servicios unitariamente para clientes globales.
Hispajuris se ha convertido en el primer modelo de red nacional capaz de actuar en el mercado como una firma unitaria, que concilia la autonomía operativa a nivel local de las distintas entidades (despachos) que integran la firma con la coordinación y unidad de actuación. Atendiendo al número de despachos que la integran, al facturado consolidado y al número de profesionales, Hispajuris se posiciona como una de las 10 principales corporaciones prestadoras de servicios jurídicos de España.
Hispajuris opera como un solo despacho: servicios jurídicos comunes, honorarios comunes con independencia de dónde se le preste el servicio al cliente, una coordinación central, y unos estándares de calidad homogéneos.
El verdadero acceso al mercado global por parte de los bufetes socios requiere que la red ofrezca a las empresas un servicio jurídico multidisciplinar, de proximidad, con cobertura territorial en toda España, para atender el día a día de la empresa local, y de la empresa de ámbito nacional.
Hispajuris no tienen como objetivo asesorar en las grandes operaciones transnacionales, y, no nos equivoquemos, ningún otro despacho español puede acceder a este mercado, puesto que la cobertura global solamente está al alcance de un número limitado de despachos internacionales globales. Nuestra fortaleza reside en el conocimiento del mercado local y la cobertura territorial a nivel español, lo que nos permite ser la alternativa más eficiente para el día a día de las empresas para sus necesidades de servicios, con independencia de que las mismas sean pequeñas, medianas o multinacionales.
En conclusión, es difícil de imaginar que en el nuevo escenario empresarial global y con servicios que requieren de altos estándares de calidad y homologados se mantengan despachos competitivos sin pertenecer a una gran red, no entendida como una colaboración entre abogados, sino como una verdadera empresa unitaria prestadora de servicios globales. Y a este modelo ya ha llegado Hispajuris.
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